Me llamo Isabel, soy madre soltera y esta es mi historia

¿Cuántos de vosotros/as trabaja y tiene hijos? ¿Y a cuántos de vosotros/as os da la sensación de estar al límite cada día?

Hola a todos y todas, soy Isabel, madre de un niño de 2 añitos, trabajadora a tiempo parcial y soltera. Hoy os quiero contar mi historia.

Antes de dar a luz a Lucas, mi hijo, trabajaba a jornada completa de lunes a viernes y sábados por la mañana y, aún sin tener hijos, yo ya me sentía desbordada cada día.

Me despertaba muy temprano por las mañanas para sacar a pasear a mis dos perros, a las 8 entraba a trabajar, a medio día tenía un par de horas para volver a casa a comer y volver a sacar a mis mascotas y volvía al trabajo. Solía trabajar más horas de lo normal y cuando llegaba por la noche a casa no podía con mi cuerpo. Volvía a sacar a mis perros, cenaba algo rápido y me iba a la cama para empezar al día siguiente con la rutina de siempre.

Estando de baja por maternidad, sabía que no iba a poder llevar el ritmo que había estado llevando hasta ahora. Aunque iba a contar con la ayuda de mis padres (porque tengo la suerte de que viven a unos 15 minutos en coche de mi ciudad) sabía que no iba a ser suficiente pues ambos trabajan.

Fue entonces cuando decidí meterme en Internet y buscar a una canguro que me echara una mano cuando mi baja por maternidad acabase. En seguida di con la web de Familiafacil.es y en pocos minutos ya estaba publicando una oferta de empleo.

Era la primera vez que contrataba personal doméstico pero gracias a la rápida atención que me ofrecieron, a su servicio de agencia de selección y a los consejos de sus artículos, conseguí a mi canguro ideal.

Durante las últimas dos semanas de mi baja, concertamos varias reuniones. Elisa, la nueva canguro de Lucas vino a casa un par de veces, jugó con él para que ambos crearan un vínculo y también le mostré mi casa para que poco a poco fuera sintiéndose cómoda.

En cuanto comencé a trabajar noté el gran alivio que supone tener a una persona de confianza con la que puedas contar. Sin su ayuda no podría haber continuado trabajando.

Tanto yo como Lucas estamos encantados con Elisa, él se lo pasa bomba con ella y yo me voy a trabajar con la inmensa tranquilidad de saber que mi peque se queda en muy buenas manos.