Trucos para acabar con las manchas más difíciles:

Tinta, barro, chocolate, grasa…Hay infinidad de manchas bastante comunes que son difíciles de eliminar y pueden acabar por estropearte esa prenda que tanto te gusta.

Por eso, en nuestro post de hoy recogemos algunos trucos que te pueden resultar muy útiles para eliminarlas.

-Manchas de tinta: Para acabar con este tipo de manchas es recomendable combatirlas con lecha. Sumerge la mancha un rato y luego lávala con normalidad.

-Manchas de grasa: Puedes actuar rápidamente con algún quita grasas que tengas en casa, pero si buscar un remedio más casero prueba con zumo de limón, o rocía con polvos de talco que lo absorben y luego cepíllalo para quitar el sobrante.

-Manchas de café: Para eliminar estas dichosas manchas de café lo mejor es mezclar una yema de huevo en agua y frotar la mancha, ¡muy importante es luego aclarar bien con abundante agua!

-Manchas de grasa: Trata de absorber lo más rápido que puedas con papel de cocina, después cubre la mancha con polvos de talco y espárcelo bien con el canto de una cucharilla, después de unos minutos retíralo y pon una gota de detergente lavavajillas en la mancha y un poquito de agua con el dedo, y frota (en movimientos circulares) con un cepillo de dientes. Después lávala en la lavadora con normalidad.

-Manchas amarillentas en la ropa guardada: Prueba a tratar de eliminarlas frotando un poco de bicarbonato sobre la mancha con un cepillito. Deja actuar media hora y lava con normalidad, ¡notarás la diferencia!

-Manchas de barro: Espera a que esté completamente seco, y quita el excedente raspando con un cuchillo (cuidado de no estropear la prenda) o un cepillito. Si la mancha persiste frota una yema de huevo y acláralo con agua tibia.

-Manchas de chocolate: Si la mancha es sobre una prenda de algodón, bastará con frotar la mancha con agua fría y detergente y lavar con normalidad, pero si es un tejido más delicado prepara una solución de una cucharada de amoniaco, un par de tazas de agua y una cucharada de alcohol. Depende de lo delicada que sea, prueba antes sobre una zona que no sea muy visible, por si daña o destiñe.

-Manchas de óxido: Prueba a frotarla con un zumo de limón. Su acidez combate el óxido y deja un resultado fantástico.

-Manchas de yema de huevo: Evita por todos los medios usar agua caliente. Para eliminarla lo que has de hacer es tratar de eliminar los restos con una cuchara, y luego vamos a remojar la prenda con una mezcla de agua con agua oxigenada y un poco de detergente y dejar que actúe, después la lavaremos con normalidad.

-Manchas de tomate: Prueba con una solución de vinagre blanco y agua.

¡Esperemos que te resulten muy útiles!