Autismo: una vida diferente que todos debemos entender

Durante el mes de abril, se lleva a cabo una campaña internacional sobre el autismo, a la cual nos unimos en familiafacil.es.

El autismo son un conjunto de condiciones que afectan al neurodesarrollo y al funcionamiento cerebral, dando lugar a dificultades en la comunicación e interacción social, así como en la flexibilidad del pensamiento y de la conducta.

El Trastorno del espectro del Autismo tiene un origen neurobiológico. Acompaña a la persona a lo largo de su vida, aunque sus manifestaciones y necesidades cambian en función de las distintas etapas del desarrollo.

Se presenta de manera diferente en cada caso, de ahí que las necesidades individuales varíen tanto.  Afecta a la esencia social del individuo, y a su capacidad de responder y adaptarse a las exigencias de la vida cotidiana.

Impacta, no sólo en la persona que la padece, también en la forma de vida de toda la familia. Requiere un tratamiento integral de las necesidades de la persona, con el objetivo de facilitar cuanto apoyo necesite de forma individual, especializada, y basada en la evidencia científica que promueve y mejora su día a día y el ejercicio efectivo de sus derechos.

Es una “discapacidad invisible” en el sentido que no hay ningún rasgo físico específico. Sólo se manifiesta a nivel de comportamientos.

¿Cuál es su causa?

No es posible determinar una causa única, pero sí la fuerte implicación genética en su origen.

Durante un tiempo se trató de hallar una relación entre la vacunación y un aumento de los casos de TEA (Trastorno del Espectro del Autismo). Se estudió especialmente la vacuna triple vírica (sarampión, paperas y rubeola) y otras que hubieran usado un determinado conservante, pero las exhaustivas investigaciones han desestimado de manera rotunda cualquier relación entre ambos aspectos.

¿Cómo se detecta?

Cada niño es diferente, y la edad de detección varia en cada caso, pero sí existen una serie de señales que pueden hacer recomendable una valoración del desarrollo.

HACIA LOS 12 MESES DE EDAD:

  • No balbucea.
  • No hace gestos como saludar con la mano, señalar para pedir alguna cosa, o mostrar objetos.
  • No se interesa ni se implica en juegos interactivos sencillos característicos de su edad.

ENTRE LOS 12 Y LOS 18 MESES DE EDAD:

  • No dice palabras sencillas.
  • No responde a su nombre.
  • Presenta un uso limitado del contacto ocular.
  • Ausencia del balbuceo social/comunicativo como si conversara con el adulto.
  • Ausencia de imitación espontánea.
  • No señala para “pedir algo”.
  • No mira hacia donde otros señalan.
  • No enseña o muestra objetos.
  • Puede manifestar una respuesta inusual ante estímulos auditivos.
  • No se interesa ni se implica en juegos interactivos sencillos como el <<cucú-tras>>

HACIA LOS 24 MESES DE EDAD:

  • No dice frases de dos o más palabras, que sean espontáneas, no escuchadas a los demás.
  • Dificultad para mantener el contacto ocular cuando se le habla, y no sigue objetos con la mirada.
  • No se implica en juegos compartidos, y parece no disfrutar de la relación con otras personas.

Que presenta alguno de estos síntomas NO IMPLICA que el niño tenga TEA. Son meras señales que puedan alertar a las familias y profesionales del riesgo de que se presente un trastorno de este tipo en el desarrollo.

 

¿Cuáles son las características principales de personas con TEA?

Sus manifestaciones clínicas, así como sus habilidades intelectuales varían enormemente según cada caso.

Sus habilidades de interacción con los demás son muy distintas de las habituales, pudiendo ir desde un aislamiento social importante, o simplemente intentarlo de diferente modo.

Sus habilidades de comunicación verbal y no verbal van desde no desarrollar ningún lenguaje, a tenerlas fluidas pero sin saber como usar el lenguaje para una comunicación recíproca funcional.

Tienen un repertorio limitado de intereses y conductas, suelen presentar mismo comportamientos de forma repetitiva, y tienen problemas para afrontar cambios en sus actividades y entorno.

Sus capacidades para imaginar y entender las emociones e intenciones de los demás son limitadas.

Entender e integrar de forma natural la realidad de las personas con autismo es vital, y aunque no se puede dar un dato concreto, sí se puede afirmar que en los últimos años el TEA afecta a uno de cada cien nacimientos. Hay que seguir trabajando y ayudando a que mejoren la calidad de vida de estas personas y que desaparezcan aquellos vacíos que aun hoy se dan para lograr la diversidad deseada en colegios, universidades, oficinas…

Para más información: http://diamundialautismo.com/ y http://www.autismo.org.es/