¿Esperas un bebé? ¡Prepárate para cambiar tu casa!

La llegada de un bebé es sin duda un  motivo de felicidad. Por delante 9 meses de esperas, ilusión, alegrías, nervios y muchos, muchos cambios. Ya no sólo los que irá sufriendo los padres, vuestra casa también se preparará para la llegada del nuevo miembro.

Inexplicablemente te obsesionarás por equipar su mundo: Tranquilidad. Los padres primerizos son inexpertos y es habitual que se realicen compras de cosas que no se necesitan. Hay tantas posibilidades a nuestro alrededor, que acabamos siendo incapaces de seleccionar las más prácticas, pero ¡les pasa a todos! Trata de pedir consejo a otros papás, lee opiniones sobre los productos que estás barajando y acude a la tienda para verlo y probarlo con calma, ¡te ayudará a decidirte por la mejor opción!

Cambiarás de hábitos: Si erais fumadores antes de la noticia del embarazo, seguramente habrás dejado de fumar, y procurarás que nadie lo haga en la casa. Es normal, un espacio libre de humos siempre es un espacio mucho más agradable y saludable para un bebé. Eso sí, ojo con los ambientadores, los olores muy fuertes tampoco son recomendables para los más pequeños.

El síndrome del nido: Conforme se vaya acercando el momento del parto las madres desarrollamos lo que se denomina el Síndrome del Nido. Parece ser que la explicación es que afrontamos la ansiedad de la llegada del bebé incrementando el tiempo dedicado al orden y la limpieza de casa. Queremos que todo esté perfecto, y para ello repasaremos una y mil veces la limpieza de la casa, lavaremos toda la ropa, etc. Por “desgracia” es algo que sólo nos pasa a las madres, y durante un tiempo determinado, los padres no la suelen experimentar.

Adapta algunos productos de limpieza a la llegada del bebé: Quizá no habías reparado en ello, pero la piel de un recién nacido es muy delicada, así que procura utilizar para su ropa un detergente especializado. Del mismo modo que para sus utensilios (biberones, chupetes, vajilla) hay desinfectantes y jabones especiales. Para las zonas comunes como puede ser el baño opta, al menos los primeros meses, por desinfectar sin lejía, hay productos igual de eficaces pero un poco menos fuertes.

La seguridad es lo primero: Quizá de recién nacido no tanto, pero en cuanto empiece a tener un poco de autonomía, tu comenzarás a ver peligros por cada rincón de tu casa: esquinas, puertas, enchufes, cajones…¡No sabrás si forrarlo todo, o directamente hacerle un atuendo con papel burbuja al peque para que no pueda hacerse daño con nada! También te darás cuenta que de buenas a primeras desarrollan una habilidad hasta entonces desconocida para alcanzar cualquier objeto (cuanto más peligroso o frágil mejor) y para llegar a cualquier sitio, aunque para ello tenga que trepar…¡Son imparables! Por suerte hay muchísimos objetos que te ayudarán a mantenerles un poco más a salvo, llegado el momento.

¿Tenéis una mascota? Vuestro perro o gato lleva meses notado todos los cambios que habéis experimentado y los preparativos. Es posible incluso que se hubiera percatado de esta nueva vida antes que vosotros, pero también es indiscutible que la llegada del nuevo bebé le va a suponer ser “derrocado de su trono”.

Es muy importante que para que la relación entre ambos sea buena desde el primer momento, y que vuestro “amigo peludo” no sufra celos, actuéis con normalidad. No tengáis miedo, ni apartéis a vuestra mascota del bebé, no cambiéis vuestra conducta hacia ellos.

Tienen que conocerse, olerse, incluso lamerse. Es su primera toma de contacto. Suelen recomendar, al menos para los perros,  llevarles el primer pañal del bebé (aunque sea el del meconio) y su primer pijamita. Deja que lo huela, no es un juguete, sólo déjale que lo reconozca. Irá familiarizándose con el olor y lo reconocerá cuando lleguéis a casa del hospital.

Recuerda que la llegada del bebé es el momento más especial que viviréis como una familia, pero también trae consigo menos horas de descanso, y más labores en la casa. Si os sentís un poco desbordados y necesitáis que os echen una mano en familiafacil.es tenéis a vuestra disposición una amplísima selección de profesionales Salus que pueden ayudaros. Es muy fácil, y en tan sólo unos clicks podemos ponerte en contacto con la persona perfecta que necesitáis.