Trucos de toda la vida para imprevistos del día a día

¿Cuántas veces te ha sucedido un imprevisto con una mancha, o rotura de las medias en el peor momento posible?¿Cuantas veces has (casi) implorado “que habría hecho mi madre ahora” intentando recordar alguno de sus trucos?

Bueno, nosotros no podemos decirte exactamente que habría hecho ella, pero si podemos compartir contigo una serie de “trucos del almendruco” que hemos rescatado de aquí y de allí, y que creemos te harán la vida un poquito más fácil si tu también los empiezas a poner en práctica.

-Manchas de tinta

Puedes combatirlas por 3 frentes. Laca o Alcohol médico, aplica cualquiera de ellos directamente sobre la mancha y frota suavemente con un trapo o esponja ¡verás como se disuelve! La tercera opción es utilizar leche, sumerge la prenda en la leche y deja que esta actúe sobre la mancha durante media hora. En cualquiera de los 3 casos, deberás lavarla después.

-Las odiosas manchas de maquillaje en la ropa

Este truco te cambiará la vida, ¡te lo aseguro! Si el cuello de una camisa clara se te ha manchado de maquillaje, y ha quedado una mancha horrible que pone en peligro tu camisa favorita, prueba a aplicar sobre ella un poco de espuma de afeitar, después lávala con normalidad, ¡verás el resultado!

Si la mancha es de pintalabios, aplica laca de pelo en tus dedos y frota la mancha. Esto sólo si la prenda no es delicada, y de ahí a la lavadora, ¡ni rastro, ya verás!

-Chin chin sí, pero…¡sin derramar el vino!

Cuantas veces en una cena o reunión con amigos alguien ha derramado una copa de vino sobre otra persona, o peor aun, sobre un sofá, por ejemplo. Si la prenda es pequeña, métela en una bolsa de plástico dentro de la nevera durante un día, y luego a la lavadora. Si por el contrario es, por ejemplo la funda de un sofá, desenfúndalo y mételo en un barreño con leche, déjalo actuar un día y lávalo en la lavadora.

-Como acabar con ese tono amarillento en tus prendas blancas sin lejía

Añade en el tambor de la lavadora, junto al detergente el zumo de dos limones y un puñado de sal, o también, una cuchara grande de bicarbonato ¡mano de santo!

-¿Y si se trata sólo de un cerco amarillento y no de toda la prenda?

Haz una masa a base de zumo de limón y bicarbonato, tiene que quedar con cuerpo. Después aplícala sobre la mancha y frota suavemente, lávala con normalidad y ¡voilà, ni rastro!

-¿Cómo abrir un bote de cristal cerrado a “mala idea”?

Hay veces que los frascos de cristal parecen sellados a fuego y no hay forma humana de abrirlos. Prueba dos trucos muy sencillos. Ponte, si tienes, unos guantes de fregar. El plástico hará que no resbale el cristal o la tapa con tu mano y que sea más fácil. Si aún así no puedes otro truco infalible es golpear el canto de la tapa en dos o tres puntos de su diámetro con el canto de una cuchara o cuchillo (por el lado que no corta), verás la diferencia.

-¿Te encanta la granada pero no la tomas por no pelarla?

Con este truco ya no hay excusas. Disfrutarás de este sabrosísimos fruto en ensaladas, como postre, etc…

Pártela por la mitad, desde el tallo hasta el rabito. Coge una de las mitades y colócala sobre tu mano (un poco hueca) con las pepitas mirando hacia tu palma, y empieza a golpear la piel con una cuchara. Verás qué fácil y rápido consigues que todas las pepitas de vayas desprendiendo. Ten cuidado, las manchas de granada son difíciles de quitar ¡y aún no tenemos un truco para ello!

-¿Qué hacer con una media que se rompe?

Si has visto que tienes un pequeño enganchón y no tienes otras de repuesto puedes aplicar un poco de laca, o si tienes a mano, un poco de pintauñas transparente. No arreglarán el roto ya hecho, pero al menos evitarás que siga creciendo.

Si la carrera ya es como un maratón, antes de tirarlas puedes cortarlas y hacerte gomas para el pelo.

-Zapatos nuevos que son demoníacos

Antes de estrenar unos zapatos, más aún si son para un día importante, no dejes que el dolor que te producen te haga odiarlos. Hay varias cosas que puedes hacer antes para que no te molesten.

Si son muy duros aplica por su interior crema hidratante, harán que la piel reblandezca un poco.

Si te rozan, prueba a dejarlos la noche de antes metidos en el congelador con dos bolsas de agua dentro. Al pasar el agua a hielo, aumentará de tamaño y harán que el zapato ceda un poco, al ponértelo luego, se adaptará mejor a la forma de tu pié.

Para que no resbalen prueba a rascar la parte delantera de la suela, por fuera, con un cuchillo o aplica un poco de coca-cola.

Si los tacones te duelen tanto como para no hacerte disfrutar de una fiesta prueba a esparcir por el interior del zapato, sobre todo por la zona delantera, el contenido de una cápsula o sobre de espidifen, anestesiarás ligeramente la zona y podrás disfrutar de la velada sin dolor.

En Familia Fácil seguiremos recopilando trucos interesantes, que habrás visto en casa cientos de veces, y que te vendrán muy bien para ponerlos en práctica si alguna vez te ves en un apuro.