Ahórrate la cuesta de enero

Si hay una palabra que rápidamente nuestro cerebro asocia a enero, es cuesta. Parece que los bolsillos se resienten después de los gastos de Navidad y este primer mes del año toca apretarse un poco más el cinturón para recuperar el ritmo normal.

Hoy queremos darte algunos trucos para ayudarte a controlar la economía doméstica y que enero cueste menos.

Hay que ser organizados

Para poder controlar los gastos, debemos ser organizados. Organízate con una hoja de Excel o una libreta, si te va más a la antigua usanza. Como en todo hay que ser constantes y realistas, apunta cada día los gastos que haces, al final de mes podrás ver en que y cuanto te has gastado. Si quieres hacerlo más completo divide tus gastos por categorías: compra, transporte, gasolina, ropa, gimnasio, veterinario, etc… Los japoneses tienen un sistema infalible llamado Kakebo para organizar la economía familiar que se basa en esta organización.

¿De qué podemos prescindir?

Al final tenemos un montón de gastos que no son del todo necesarios y seguro que de algunos de ellos podemos prescindir. ¿Cuotas de ese gimnasio que no si quiera pisamos? ¿Clases intensivas de inglés a las que no tenemos tiempo de ir? ¿Visita semanal a la peluquería? ¿Comida rápida en la oficina? Revisa esos gastos que se acaban llevando una buena parte del sueldo y quédate sólo con lo estrictamente necesario.

¡Que no te den gato por liebre!

Revisa asiduamente las facturas de tus gastos fijos de casa: agua, luz, Internet, teléfono… es un poco tedioso, pero estando enterados de las ofertas de la competencia podremos saber si estamos pagando lo que nos corresponde o podríamos ahorrar en alguno de estos gastos.

Adelántate a los acontecimientos

Si eres previsor y tienes una idea de donde te gustaría ir en vacaciones puedes ahorrar un dinerito haciendo tus reservas con tiempo. Si tienes que volar, te recomendamos comprar tus billetes con al menos 8 semanas de adelanto, esto te hará conseguir mejores precios. Si tienes facilidad laboral y familiar, plantéate veranear en otras fechas que no sean agosto, que es el mes más caro del año. Busca con tiempo el alojamiento, sin prisa se pueden encontrar sitios fantásticos.

Ahorra en compañía

No estamos muy acostumbrados a ello, pero ¿te has planteado cuanto podrías ahorrar si compartieras determinados gastos con la gente que te rodea? Por ejemplo el coche para ir con los compañeros al trabajo, o pagar Internet entre los vecinos. ¿Compartirías canguro con tus amigos? ¿Y cambiar la ruta por un conductor que lleve a tus hijos y a los de tu vecina al cole? ¡Piénsalo, no es ninguna tontería!

Busque, compare y si lo encuentra más barato ¡Cómprelo!

Otra buena cosa para lograr nuestro objetivo de ahorrar es comprar con cabeza. Obviamente necesitamos comprar alimentos, ropa, ocio, ¡pero hagámoslo con cabeza! Cada vez podemos encontrar mejores ofertas en las tiendas, ahora mismo unas estupendas rebajas que puedes resultar muy interesantes para conseguir esos básicos que queremos en nuestro armario, o ese ordenador nuevo que necesitamos. A la hora de llenar la nevera ¡mira bien las ofertas!, guíate con una lista y planifica un menú semanal para saber que necesitarás en realidad. También puedes echar un vistazo en la red, cada vez hay ofertas más interesantes esperándote detrás de un https://…