Todos unidos para acabar con el Sida

Hoy se celebra el día internacional de la lucha contra el sida, una enfermedad devastadora que, durante muchísimos años causó pánico entre la sociedad, y que parece que últimamente nos hemos relajado en cuanto a su sensibilización. Hay que tener presente que no es un problema del pasado.

Antes de entrar a fondo en la enfermedad y algunos datos interesantes en cuanto a la misma, es importante explicar algunos conceptos que la gente confunde.

  • VIH: El virus de inmunodeficiencia humana ataca al sistema inmune de las personas, debilitándolo y haciéndoles vulnerables ante determinadas infecciones, algunas de ellas letales.
  • Sida: Es el estado de la infección del citado VIH con unos niveles muy bajos de defensas y la aparición de infecciones oportunistas.
  • Seropositivo: Se considera a una persona seropositiva cuando está infectada por el VIH. Se detecta mediante un análisis de sangre que revela la presencia de anticuerpos específicos contra el VIH en un organismo infectado.

Es un problema de salud pública de una magnitud enorme a nivel mundial. Según ONUSIDA, en 2015 había en el mundo 36,9 millones de personas con VIH, para que nos hagamos una idea, ¡en España la población total es 46,4 millones! En ese mismo año 2 millones de personas se infectaron, y 1,2 millones murieron por causas relacionadas con el sida.

sida

En España, se estima que hay más de 150.000 personas infectadas, y aproximadamente el 30% desconoce su diagnóstico. Hay mucha gente que por miedo al estigma, a la discriminación, o por no llevar un control médico adecuado desconocen su infección y no se tratan. Esto supone un riesgo brutal no sólo para su salud individual, si no para la colectiva también. Estudios confirman que un 25% de estas personas que tienen VIH y lo desconoce, producen el 54% de las nuevas infecciones.

El VIH, al ser un virus no es capaz de reproducirse por si mismo, necesita otro seres vivos para multiplicarse y sobrevivir. Por ello ataca las células del Sistema Inmune.

Cuales son las principales vías de transmisión del VIH:

  • Las relaciones sexuales sin protección, ya que hay intercambio de fluidos corporales.
  • Transmisión vertical madre-hijo, a través de la leche materna, o de manera intrauterina durante el parto.
  • A través de la sangre infectada mediante el uso compartido de agujas, jeringuillas u otros elementos punzo cortantes, o mediante heridas abiertas o cortes en la piel.

Hay varios tipos de pruebas para detectar el VIH, una de ellas consiste en un análisis de sangre específico que detectan la presencia del VIH o de anticuerpos contra el VIH en el organismo. Es necesario que pasen 3 meses entre la infección y la prueba. Es importante recordar que hay otras pruebas, Test Elisa, PCR, Test rápidos, etc.

Como vive con normalidad una persona diagnosticada de VIH:

  • El diagnóstico, como cualquier enfermedad, supone un gran impacto emocional, llenos de incertidumbre, desesperanza, miedo e impotencia.
  • Hay que dejar asesorarse por especialistas médicos, psicólogos, así como por el apoyo de las ONGs que trabajan en este campo.
  • Una alimentación equilibrada y unos hábitos de vida saludables son vitales para una calidad de vida óptima de los pacientes.
  • Mantenerse informado de los tratamientos y estados de la enfermedad, de los efectos secundarios, de las medidas de protección, etc.

A nivel mundial el Sida es una epidemia que ha azotado todas las regiones: África subsahariana, Asia y Pacífico, América Latina, Europa Occidental y Central, América del Norte, Europa Oriental y Asia Central, El Caribe, Oriente Medio y Norte de África.

Cierto es que, en los últimos 15 años, se ve un notable aumento de personas que viven con el VIH, esto se debe a que la eficacia y los avances en la medicina hacen que cada vez los diagnosticados tengan más acceso a los tratamientos, y esto se traduce en una esperanza de vida cada vez más longeva. Afortunadamente va disminuyendo el número de infecciones, y menos muertes.

No bajar la guardia es vital para evitar contagios, y un trabajo común es el motor necesario para que alcanzar la meta de cero contagios sea una realidad.