¿Conoces el origen de la noche de Halloween?

Quedan unas pocas semanas para que celebremos la noche más terrorífica del año. Es una tradición que cada vez cobra más presencia en nuestro calendario, y es que para los más pequeños es un día muy especial: disfraces, chucherías, muertos vivientes y mucha emoción. Desde Familia Fácil os daremos algunos trucos e ideas durante los próximos días para que disfrutéis de una velada inolvidable.

Pero antes de nada, ¿sabes de dónde surge la tradición de esta noche? 

Para hablar de Halloween debemos remontarnos a la época celta, y principalmente a países anglosajones como Canadá, Reino Unido, o Irlanda, siendo estos últimos los que llevaron esta tradición a Estados Unidos. Por su proximidad, 31 de octubre, podría estar vinculada, en su versión más secular, a la festividad religiosa del 1 de noviembre. Su nombre proviene en realidad de la variación escocesa de “ALL HALLOWS´EVE” que quiere decir víspera de todos los Santos.

En su origen, los celtas celebraban el Samhain, que significa fin del verano, que coincidía con el final de la temporada de cosecha, y con el comienzo de la temporada oscura. Creían que en este momento, la línea que unía este mundo con “el otro mundo” se estrechaba, permitiendo a los espíritus, buenos y malos, cruzar.  A los buenos, los recibían con emoción, se reencontraban con antepasados, familia y amigos, pero a los malignos trataban de ahuyentarlos con trajes y máscaras, de ahí la tradición de disfrazarse.

Y Truco o Trato ¿de donde procede? También de los celtas. Esa noche no sólo los espíritus podían vagar a sus anchas, sino toda clase de criaturas espeluznantes. Una de ellas era Jack-o´-Lantern que iba por las casas pidiendo truco o trato. Lo mejor era aceptar siempre el trato, por costoso que fuera, ya que si no él emplearía todo su poder para el truco, que en la mayoría de las ocasiones consistía en maldecir a la familia, o al ganado. Como idea para alejar a este espectro, se empezaron a decorar calabazas, cuanto más espeluznantes mejor, a ver si con fortuna lograban esquivar la suerte de recibir la visita de Jack.

Pues bien, ahora sabemos que le debemos a los celtas nuestro Halloween actual, con sus disfraces, sus dulces, sus calabazas y su truco o trato. Ahora sólo queda disfrutar de esta noche mágica.