Afrontar la vuelta al trabajo después de la maternidad / paternidad

Los abuelos son maravillosos, son la figura familiar más cariñosa y comprometida que uno se imagina. Entienden, en la mayoría de los casos, que los nietos son una extensión de los hijos a los que cuidar y proteger altruistamente.

Pero no todos los abuelos son iguales, no todos están en plena forma, ni viven la edad dorada con salud. No todos están cerca de nuestro hogar, hay quien vive en otro país.  No todos los abuelos son jubilados, los hay que están a años luz de hacerlo. Y no todos son abuelos vocacionales, los hay que queriendo mucho, muchísimo, a sus nietos, no quieren perderse su época dorada descansando y mimándose.

Así que partiendo de la base que nuestros padres (y ya abuelos) no están para ayudarnos con la incorporación laboral después de haber sido madre y padre, es importante planificar este día, porque termina llegando.

Posibles alternativas (no familiares):

  1. Cuidador/a de bebés en exclusiva – aunque a priori parezca una idea poco económica, en  la realidad no es tan caro. Si tu horario laboral te permite estar en casa a una hora temprana podrás contratar a una cuidadora de bebés a tiempo parcial. Chequea en nuestra web y verás que no es tan caro como puede parecer.  Nuestra recomendación es que la conozcas unas semanas antes de incorporarte al trabajo y estés con ella para comprobar que la convivencia y el cuidado es el deseado.
  2. Cuidador/a de bebés compartida/ Guardería: las alternativas aquí se pueden  decantar entre un profesional ubicado en un centro especializado o bien, una persona en su casa con toda la infraestructura y formación preparada puede cuidar de tu bebé, a la vez que se hace cargo de más niños. Como consejo te proponemos que pienses en un sitio con flexibilidad horaria o al menos que se adapte a tu jornada laboral y que además se encuentre cerca de tu trabajo. En alguna ocasión te tocará ir a recogerlo bien por alguna fiebre propia de crecimiento o por algún virus.
  3. Alargar la baja por maternidad o paternidad a través de una excedencia: u otro tipo de acuerdo. No todo en la vida es trabajar se dice…. y así es. Esta decisión es extremadamente personal y requiere evaluar no sólo el presente sino alejarse un poco y planificar el futuro. Si te ronda por la cabeza concienzudamente es que debes dedicarle un tiempo de estudio y plantearte cómo podrás retomar tu carrera profesional en un tiempo, como empezar otra vida y otros retos además del de ser madre/padre. Un consejo es que antes de compartirlo con nadie lo pienses en privado seriamente, esto te ayudará para dejarte llevar por lo que realmente necesitas y quieres.
  4. Atracar un navío y huir en alta mar junto a tu recién nacido: mmmmm mejor creo que es la idea número 3.
  5.  Poder tele-trabajar al lado de un bebé que necesita el 99.9% de tu atención: Tele trabajar es una mirada hacia el futuro muy positiva y buena, cuántas veces hemos opinado que el 80% de nuestro trabajo lo podríamos realizar sin salir de casa. Si estas ante la posibilidad de elegir y te decantas por teletrabajar para compatibilizar tu vida laboral y familiar piensa que aún así necesitarás ayuda. Un bebé no sólo duerme y come, también interactua, y te dificultará concentrarte en tu trabajo si lo tienes cerca. Nuestra recomendación es que no dejes de conciliar activamente (para eso estamos luchando) pero dale a tu profesión y a tu familia el top de la importancia. Quizás tengas que contratar algo de ayuda en casa, pero te costará menos si estás cerca.